Los metodólogos del deporte moderno planifican las actuaciones de las delegaciones deportivas y hacen un pronóstico sobre la cantidad de medallas a obtener por los deportistas en unas justas.
Y siempre, se fijan en la fortaleza de la delegación en ciertos deportes.
En el caso de Boyacá, los dos deportes históricamente fuertes son el atletismo y el ciclismo.
El atletismo ya ha entregado una medalla de oro, con Alonso Pérez en los 1500 metros planos y tres de bronce, con Jeferson Peña en la misma prueba, Javier Guarín en los 10000 y Marlen Larrota en los 20 km marcha. Resultados lógicos, aunque tal vez la afición esperaba más en los 10 mil metros, en donde se filaron, además de Guarín, Jacinto López y Hérder Vásquez. Quedan las pruebas de 5 mil metros, 3 mil obstáculos, y las maratones, con alguna opción para Boyacá.
El ciclismo de pista llega a su final, con 1 medalla de oro, 4 de plata y 5 de bronce, repitiendo lo hecho en el 2004. Aquí, merece comentario la actuación de Jairo Pérez, quien reponiéndose a la fatídica pérdida de su hermano Uriel en un accidente, llegó a la final, pero en las dos últimas vueltas perdió la tan ansiada medalla que Jairo le quería dedicar a su fallecido hermano.
Surgen nuevas figuras como Lorena Colmenares, Andrea Botero, Camilo Moyano y Camilo Ulloa, todos medallistas y que tienen la opción de seguir progresando, en búsqueda del tan ansiado oro en los futuros eventos.
Andrea Botero es la única colombiana que ha osado vencer a la eterna Maria Luisa Calle, y lo hizo con tal brillantez que deja en claro que el relevo generacional si está llegando, y que es cuestión de continuar con el apoyo para tener un ciclismo femenino, boyacense y colombiano, mucho más fuerte.
En deportes que no son tradicionalmente fuertes, Boyacá está obteniendo medallas. El billar, con las damitas ha logrado dos oros, uno en individual y otro en parejas. La gran protagonista es la tunjana Eliana Sarmiento, de 20 años y estudiante de la UPTC. Comenzó en el billar escapándose con un amigo, y hoy es campeona nacional, con mucho futuro en una disciplina que hasta ahora se abre paso entre las mujeres.
Boyacá es sexta, lejos de los 3 primeros (Antioquia, Valle y Bogotá), pero en dura pelea con los vecinos, Cundinamarca y Santander, en lo que promete ser una emocionante lucha por el cuarto lugar, objetivo de las tres delegaciones. El asunto va bien...
jueves, 27 de noviembre de 2008
martes, 25 de noviembre de 2008
El deporte boyacense antes y después de la Administración Londoño
Boyacá es una región empobrecida por años de malos manejos, politiquería y, en grado menor, la forma de ser del propio boyacense... una triste manera de comenzar el blog... pero es la realidad.
Y por eso, a pesar de contar con grandes deportistas, Boyacá nunca ha sido fuerte en el ámbito deportivo nacional.
No obstante, se destaca en deportes individuales como el atletismo y el ciclismo, aunque ha tenido grandes exponentes en la gimnasia, el tenis y el baloncesto, pero que no lograron la resonancia que si lograron atletas como Domingo Tibaduiza, Teresa Rodríguez, Querubin Moreno y Débora Medina y ciclistas como Rafael Niño, Patrocinio Jiménez, Fabio Parra, Edgar Corredor, Oliverio Rincón y Mauricio Soler por solo mencionar algunos.
Y otro ejemplo, es que el primer deportista colombiano en unos Juegos Olímpicos, específicamente los de Berlín 1936, fue el boyacense, nacido en Samacá, Jorge Perry Villate, quien compitió en la maratón.
Pero el deporte boyacense siempre ha estado alejado de la vanguardia nacional, tal vez por el carácter ensimismado del boyacense típico, por la cercanía con Bogotá que hizo que muchos emigraran y se quedaran haciendo progresar a la capital del país, y por la quietud de la tierra boyacense.... no se, sería motivo de un estudio sociológico este extraño hecho.
Por eso mismo, los boyacenses casi que no aparecían en los podios de los Juegos Nacionales, con excepción, precisamente, de los atletas. Pero Boyacá aparecía en lugares demasiado intermedios como para ser mencionado por la prensa nacional, y nunca apareció en los 3 primeros sitios de la tabla de medallería.
Eso cambio con la consecución de la mitad de la sede para los Juegos Nacionales del 2000, compartida con Pasto cuando ya era segura para Boyacá, por la poca gestión de los políticos boyacenses y la grandiosa de los nariñenses.
En esos juegos se avanzó en infraestructura deportiva, la afición conoció a sus héroes, a Flor Marina Delgadillo, a Jacinto López, a Herder Vásquez, a Alonso Pérez, por solo mencionar a algunos de los ganadores de las 10 medallas de oro... y como que algo comenzó a cambiar en la conciencia deportiva de los boyacenses, tan poco querendón de sus héroes deportivos.
Este proceso se acentuó con la fugaz administración de Miguel Angel Bermúdez Escobar, controvertido hombre del deporte que como tal apoyo una buena actuación en los Juegos Nacionales de Bogotá y Cundinamarca en 2004... y los resultados fueron mejores, con más medallas de oro, y la mejor actuación histórica boyacense, ocupando el séptimo lugar con 13 medallas de oro.
Pero este proceso fue mucho más allá con la llegada al Palacio de la Torre de Jorge Eduardo Londoño, quien entendió que había que buscar un "nuevo imaginario que lleve a los boyacenses a más y mejores logros", en este caso en el área deportiva. Por eso se metió con todo a apoyar la llegada del Chicó, que logró el título del Fútbol profesional en el 2008... y por eso trajo a técnicos cubanos para preparar a los técnicos boyacenses y dirigir a los grandes deportistas que nacen en tierra de libertad.
Y el apoyo permitió que 3 deportistas boyacenses participaran en los Juegos Olímpicos, la taekwondoga Doris "Xena" Patiño, el ciclista de pista Jairo Pérez y el ciclomontañista Leonardo Páez. Y que en muchos de los campeonatos nacionales los boyacenses pasaran de ser simples participantes a grandes protagonistas... y a buscar el talento "escondido" del boyacenses, mejorarlo y llevarlo a nivel de medalla de oro en el ámbito deportivo nacional...
El cambio ha permitido que los deportistas se sientan inmersos en un proceso, se sientan apoyados por el pueblo boyacense, se sientan mejor vestidos, mejor preparados y más fortalecidos para buscar las medallas de oro.
En este proceso ha sido clave la labor del gerente de Indeportes Boyacá, Fernando Flórez Espinosa, quien ha creido en el deportista boyacense y ha mostrado resultados alentadores en todas las disciplinas en las que se ha trabajado, lo que ratifica que el boyacense tiene unas cualidades propicias para lo que se proponga, en este caso, en deporte.
Y el proceso tiene su prueba de fuego en los XVIII Juegos Deportivos Nacionales, en Cali y San Andrés. Cali, la misma que vio nacer los juegos hace 80 años... Esperemos a ver que pasa...
Y por eso, a pesar de contar con grandes deportistas, Boyacá nunca ha sido fuerte en el ámbito deportivo nacional.
No obstante, se destaca en deportes individuales como el atletismo y el ciclismo, aunque ha tenido grandes exponentes en la gimnasia, el tenis y el baloncesto, pero que no lograron la resonancia que si lograron atletas como Domingo Tibaduiza, Teresa Rodríguez, Querubin Moreno y Débora Medina y ciclistas como Rafael Niño, Patrocinio Jiménez, Fabio Parra, Edgar Corredor, Oliverio Rincón y Mauricio Soler por solo mencionar algunos.
Y otro ejemplo, es que el primer deportista colombiano en unos Juegos Olímpicos, específicamente los de Berlín 1936, fue el boyacense, nacido en Samacá, Jorge Perry Villate, quien compitió en la maratón.
Pero el deporte boyacense siempre ha estado alejado de la vanguardia nacional, tal vez por el carácter ensimismado del boyacense típico, por la cercanía con Bogotá que hizo que muchos emigraran y se quedaran haciendo progresar a la capital del país, y por la quietud de la tierra boyacense.... no se, sería motivo de un estudio sociológico este extraño hecho.
Por eso mismo, los boyacenses casi que no aparecían en los podios de los Juegos Nacionales, con excepción, precisamente, de los atletas. Pero Boyacá aparecía en lugares demasiado intermedios como para ser mencionado por la prensa nacional, y nunca apareció en los 3 primeros sitios de la tabla de medallería.
Eso cambio con la consecución de la mitad de la sede para los Juegos Nacionales del 2000, compartida con Pasto cuando ya era segura para Boyacá, por la poca gestión de los políticos boyacenses y la grandiosa de los nariñenses.
En esos juegos se avanzó en infraestructura deportiva, la afición conoció a sus héroes, a Flor Marina Delgadillo, a Jacinto López, a Herder Vásquez, a Alonso Pérez, por solo mencionar a algunos de los ganadores de las 10 medallas de oro... y como que algo comenzó a cambiar en la conciencia deportiva de los boyacenses, tan poco querendón de sus héroes deportivos.
Este proceso se acentuó con la fugaz administración de Miguel Angel Bermúdez Escobar, controvertido hombre del deporte que como tal apoyo una buena actuación en los Juegos Nacionales de Bogotá y Cundinamarca en 2004... y los resultados fueron mejores, con más medallas de oro, y la mejor actuación histórica boyacense, ocupando el séptimo lugar con 13 medallas de oro.
Pero este proceso fue mucho más allá con la llegada al Palacio de la Torre de Jorge Eduardo Londoño, quien entendió que había que buscar un "nuevo imaginario que lleve a los boyacenses a más y mejores logros", en este caso en el área deportiva. Por eso se metió con todo a apoyar la llegada del Chicó, que logró el título del Fútbol profesional en el 2008... y por eso trajo a técnicos cubanos para preparar a los técnicos boyacenses y dirigir a los grandes deportistas que nacen en tierra de libertad.
Y el apoyo permitió que 3 deportistas boyacenses participaran en los Juegos Olímpicos, la taekwondoga Doris "Xena" Patiño, el ciclista de pista Jairo Pérez y el ciclomontañista Leonardo Páez. Y que en muchos de los campeonatos nacionales los boyacenses pasaran de ser simples participantes a grandes protagonistas... y a buscar el talento "escondido" del boyacenses, mejorarlo y llevarlo a nivel de medalla de oro en el ámbito deportivo nacional...
El cambio ha permitido que los deportistas se sientan inmersos en un proceso, se sientan apoyados por el pueblo boyacense, se sientan mejor vestidos, mejor preparados y más fortalecidos para buscar las medallas de oro.
En este proceso ha sido clave la labor del gerente de Indeportes Boyacá, Fernando Flórez Espinosa, quien ha creido en el deportista boyacense y ha mostrado resultados alentadores en todas las disciplinas en las que se ha trabajado, lo que ratifica que el boyacense tiene unas cualidades propicias para lo que se proponga, en este caso, en deporte.
Y el proceso tiene su prueba de fuego en los XVIII Juegos Deportivos Nacionales, en Cali y San Andrés. Cali, la misma que vio nacer los juegos hace 80 años... Esperemos a ver que pasa...
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